Esta es una traducción de la página original en inglés.
Preguntas frecuentes acerca de la vigilancia
por Richard StallmanEsta es una recopilación de preguntas que se le han formulado a Richard Stallman sobre asuntos relativos a la vigilancia, con sus respuestas.
- ¿Cuál es el principal peligro de los teléfonos móviles?
-
Los teléfonos móviles son dispositivos de vigilancia y rastreo. El sistema telefónico está continuamente averiguando dónde se encuentra el teléfono. El operador generalmente guarda un registro de ello durante meses o años, y el Gran Hermano puede acceder fácilmente a esa información. Lo considero opresivo. Pero hay algo peor: aun si no son «inteligentes», los teléfonos se pueden convertir a distancia en dispositivos de escucha porque contienen software que se puede modificar de manera remota mediante lo que se denomina «puertas traseras». Eso significa que el teléfono recibe órdenes de un tercero para que haga algo. Estas puertas traseras pueden, por ejemplo, modificar el software sin permiso del presunto propietario, y se han utilizado para convertir los teléfonos en dispositivos de escucha. El libro Asesinato en Samarcanda, de Craig Murray, describe un ejemplo de ello. De modo que, básicamente, una vez modificado, el teléfono está siempre escuchando y transmitiendo, y si tratas de apagarlo, bueno, en realidad no se apaga, aparenta estar apagado pero continúa escuchando y transmitiendo.
- ¿La vigilancia es siempre algo malo?
-
No soy contrario a que el Estado tenga la facultad de investigar a determinadas personas cuando haya razones para hacerlo y cuando lo haya autorizado un tribunal, es necesario para capturar y procesar a los criminales. (Lamentablemente, hoy los Estados plutocráticos solo quieren atrapar a los delincuentes comunes, los grandes son demasiado grandes para entrar en la cárcel. Pero necesitamos que se haga y me niego a darlo por imposible). A lo que me opongo es a que se elaboren informes de todo el mundo todo el tiempo, porque entonces, si el Estado quiere atrapar a alguien por una mala razón, dispondrá de una enorme cantidad de datos y siempre podrá encontrar algo por lo que castigar a esa persona. De manera que debemos diseñar nuestros sistemas digitales para que no estén registrando datos acerca de todo el mundo todo el tiempo, porque eso empieza a parecerse a lo que hacía la policía secreta y es posible que siga haciendo en muchos países.
- ¿Existe realmente vigilancia de toda la población en Estados Unidos?
-
En 2013, Snowden nos reveló lo que el Gobierno de los EE. UU. y algunos otros Gobiernos están haciendo realmente. Vengo diciendo desde hace años que la Ley Pat-Riot[1] (no la llamaré «Patriot», porque es lo menos patriótico que puede haber en un país basado en la idea de libertad) permite recopilar todos los datos de todo el mundo con regularidad y rapidez suficientes para que no se borren entre una recopilación y otra. Pero eso era solo una conjetura. Gracias a Snowden ahora sabemos que en algunos casos, concretamente en el caso de las llamadas telefónicas, el Gobierno estadounidense está de hecho haciéndolo, y sabemos que hay otros Gobiernos que practican la vigilancia sin siquiera los exiguos límites de la legislación estadounidense.
Véase también «¿Cuánta vigilancia puede soportar la democracia?»
- Si no estoy haciendo nada malo, ¿qué problema hay en que me vigilen?
-
En primer lugar, la idea de que si no estás haciendo nada malo no tienes nada que ocultar es ridícula. Mucha gente tiene cosas que quieren mantener reservadas. Algunas personas, por ejemplo, son homosexuales, y en algunos países pueden ser perseguidas por ello. Puedes pensar que haces algo que a tu jefe no le gustaría si lo supiera, quizá no le guste el partido al que votas. Mucha gente tiene razones para no querer que todos sepan todo sobre ellos. Pero con la vigilancia total el Estado lo sabe todo, y algunas empresas lo saben casi todo y pueden comunicarle lo que saben a quien quieran.
- ¿Hasta dónde debo llegar para impedir que me vigilen y me rastreen a mí personalmente?
-
Tienes que hacer más de lo que estás haciendo. Fíjate en qué sistemas podrías dejar de usar. No asumas la idea de que la vigilancia es aceptable solo porque «todos los demás» la toleran.
- ¿Qué leyes sugiere para reducir la vigilancia de la población en general?
-
Tiene que haber leyes que restrinjan los datos personales que una empresa puede recoger o almacenar. Una vez recogidos los datos personales, se usarán indebidamente, de modo que debemos diseñar hardware que limite el tipo de datos que se puede recoger, por ejemplo para imposibilitar la identificación de cualquier persona.
Las leyes deben prohibir que todo producto que tenga un receptor GPS (o cualquier otro sistema de geolocalización por ondas de radio) registre nuestras ubicaciones anteriores, a menos que le pidamos explícitamente que lo haga. La funcionalidad legítima consiste en mostrar una lista de ubicaciones anteriores que cubra un breve periodo de tiempo y que uno pueda guardar en el dispositivo que elija.
- ¿Podemos triunfar en nuestro intento de revertir el sistema de vigilancia?
-
No lo sé. Eso depende de ti. No me interesa preguntar «¿Vamos a triunfar?» o «¿Podemos triunfar?». Lo que me interesa es hacer todo lo posible para triunfar. Está en juego nuestra libertad, y esto es así para las personas de todo el mundo. Sospecho que todos los países están aumentando la vigilancia por medio de la tecnología digital a un nivel sin precedentes en la historia mundial. A menos que antes tuviéramos un gran déficit de vigilancia hemos de verlo como algo intolerable. Debemos empezar a rechazar los llamados servicios de internet que exigen saberlo todo acerca de nosotros y nosotras. Así que no utilices Facebook, Instagram, WhatsApp o TikTok, por ejemplo. Algunos servicios son importantes y tenemos que asegurarnos de que la vigilancia que ejercen sobre la gente sea limitada.
- ¿Por qué tenemos que luchar contra la vigilancia ahora mismo?
-
Tenemos que sumarnos a la lucha ahora si queremos que algún día sea posible tener algo de privacidad. Ahora es el momento en que podemos marcar la diferencia. Si esperamos hasta el día en que pensemos que nos gustaría haber tenido mayor privacidad y solo entonces tratamos de hacer algo, bueno, ese día seremos una de las pocas personas que lo hagan, y no será suficiente. Tenemos que contribuir a crear una masa crítica cuando otros lo están haciendo, y eso es ahora.
- ¿Qué pasa si acabo siendo un marginado, como Assange o Snowden?
-
Assange y Snowden no son marginados, millones de personas en los EE. UU. y en otras partes los admiran. Han sido asediados por el imperio, pero no han sido derrotados. Decidieron asumir riesgos para nuestra libertad, pero no pueden triunfar ellos solos. ¡Depende de nosotros continuar su lucha!
- ¿Cuán estrecho es el vínculo entre compañías y Gobiernos? ¿Cuál es su relación?
-
No hay respuesta sencilla, pero trabajan codo con codo. En EE. UU., debido a la ley Pat-Riot, se exige que las compañías entreguen al FBI todos los datos que recogen de la gente, sin necesidad siquiera de orden judicial. El FBI no tiene más que decir «Queremos estos datos, consideramos que son relevantes para algo» y entonces la compañía tiene que entregárselos en secreto. De manera que siempre que una compañía recoge datos sobre nosotros lo hace para sus propios fines, pero también para el Estado. Por tanto, debemos darnos cuenta de que la vigilancia corporativa es parte de la vigilancia estatal. Claro que las dos son malas. Yo tampoco quiero que las compañías tengan una cantidad inmensa de información sobre mí y, por lo general, no utilizo servicios que les proporcionarían esa información.
- Utilizar redes sociales como Facebook para comunicarse con otras personas no es tan malo, ¿no?
-
Es horrible. Facebook es una monstruosa máquina de vigilancia.
- ¿Qué alternativas hay a Facebook y otras redes sociales?
-
¿Una alternativa que fuera muy similar a Facebook? ¡De ninguna manera! Mi alternativa a un mal sistema es evitarlo. Si partes de que tienes que utilizar una de estas cosas que no son buenas, básicamente estás decidiendo perder de antemano. Yo no utilizo Facebook y no quiero una alternativa a Facebook.
- Las redes sociales ponen en contacto a la gente, ¿no es eso algo bueno?
-
La gente puede conectarse de muchas maneras. Pero, por lo que he leído en el libro Alone Together (Solos juntos), de Sherry Turkle, lo que la gente hace en Facebook es construir cuidadosamente una falsa imagen de sí mismos.
- ¿No deberíamos reconocer que las contribuciones de Microsoft y Apple en la creación de esta comunidad global son valiosas?
-
No hay excusa para las tecnologías maliciosas, aun cuando tengan algún efecto positivo. En primer lugar debemos darnos cuenta de que el software de Microsoft y Apple es privativo. Eso significa que no son los usuarios quienes controlan el programa, sino que es el programa el que los controla a ellos. Eso es una injusticia. Y la existencia de software privativo (aunque por aquel entonces no fuera de Microsoft o Apple) fue el motivo por el que inicié el movimiento del software libre. Además de sentar la bases para controlar ellos el programa y que este controle a los usuarios, comenzaron a introducir funcionalidades maliciosas que espían a los usuarios e intencionalmente les imponen restricciones. En ese software hay incluso puertas traseras. De modo que el software de Apple y de Microsoft es literalmente malware. Desde Windows 8.1 (al que llamamos «Windows Prison Edition»), Windows ha exigido siempre a los usuarios que envíen datos a los servidores de Microsoft. No cabe duda de que Microsoft proporcionará cualquiera de esos datos al Gobierno estadounidense en cuanto este se los pida. Esto equivale a poner a los usuarios en una prisión. Este es el lógico resultado de permitir que una compañía controle el software que los usuarios ejecutan, en lugar de que sean ellos mismos quienes lo controlen. Por eso me gustaría que Microsoft y Apple no hubieran hecho nada, aunque me doy cuenta de que si no hubieran sido ellos, lo habrían hecho otros. Pero esto no es excusa para que lo hicieran.
- ¿El software libre puede dar lugar a tanta innovación digital como el software privativo?
-
Esa es una cuestión secundaria, creo que la libertad es más importante que la innovación. Y cuando te fijas en las innovaciones que el software privativo ha producido, muchas de ellas son dañinas, como la Xbox, que tiene una cámara diseñada para determinar quién está en la sala, o al menos cuánta gente hay, y si están mirando la Xbox. Esa fue una innovación, una innovación que no debemos apoyar. Claro que la Xbox es perversa en muchos otros aspectos. Este es uno de los muchos ejemplos que muestran que es un error hacer de la innovación nuestra meta.
- ¿La gente sacrifica voluntariamente su libertad a cambio de artilugios y comodidad?
-
En parte sí, pero las empresas manipulan a la gente diciendo: «Podrías disfrutar de esta comodidad, pero solo si nos permites maltratarte de tal manera». Las personas que no son muy conscientes del problema podrían aceptarlo, pero no hay ninguna razón fundamental por la que el maltrato sea necesario para obtener la comodidad. La verdadera razón es que las empresas se han dado cuenta de que pueden inducirte a aceptar el maltrato si lo vinculan a la comodidad. Si tuviéramos el control de cómo se construyen estas cosas, en la mayoría de los casos podríamos disfrutar de la comodidad sin el maltrato. A veces es difícil, pero esa vinculación es más que nada artificial. De modo que lo que necesitamos es tener más control sobre la tecnología que usamos.
- ¿El éxito personal no debería ser una prioridad para la gente?
-
Creo que eso es un error, aspiro a algo de mayor valor. Quiero vivir una vida que en el futuro esté orgulloso de haber vivido.
- ¿Todo el mundo tiene el potencial para convertirse en un luchador por la libertad?
-
Quién sabe. Yo no fui un luchador por la libertad hasta 1983, y si me hubieras conocido en 1970 nunca habrías pensado que yo tenía ese potencial, tampoco yo lo habría pensado. Cualquiera puede sorprenderse a sí mismo.
- ¿El software libre acabará desplazando y reemplazando al software privativo algún día?
-
Básicamente depende de nosotros. Cuando tenemos que tomar una decisión práctica, depende de que digamos «Voy a utilizar este programa privativo porque hace algo que quiero hacer ahora» o «No, no voy a utilizarlo porque el precio es mi libertad, y es un precio demasiado alto».
- El software libre es estupendo y fácilmente accesible, ¿por qué lo utiliza tan poca gente?
-
En parte debido a la inercia social. Te habrás dado cuenta de que la mayoría de los ordenadores se venden con Windows ya instalado. Es una corriente que fluye hacia Windows, y la mayoría de la gente se deja llevar por esa corriente. Las escuelas están enseñando a la gente a utilizar software privativo. Da igual si es de Microsoft o de Apple, ambos son malos. La cuestión es que, con tanta corriente generada artificialmente, la gente tiene que nadar a contracorriente si quiere alcanzar la libertad. No todo el mundo tiene la suficiente determinación. En el movimiento del software libre tratamos de facilitarle las cosas a la gente, tratamos de cambiar la corriente. ¿Ganaremos? Quién sabe, la cuestión es que hagamos todo lo posible.
- ¿Ha sido un éxito el Proyecto GNU?
-
En parte sí. GNU es un sistema operativo, y ningún ordenador funciona sin un sistema operativo. De hecho, millones de personas utilizan el sistema operativo GNU, pero la mayoría no lo sabe porque creen que es Linux. En verdad Linux es un componente esencial del sistema que se utiliza hoy en día, por lo que en realidad es GNU + Linux. Sí, logramos nuestro objetivo inicial y tuvimos un éxito considerable, pero aún no hemos liberado a todo el mundo.
- ¿De qué disponen los usuarios para encriptar el correo electrónico?
-
Para encriptar correos electrónicos u otros archivos disponemos de software libre. No se debe confiar en ningún programa de cifrado a menos que sea software libre y que el cifrado lo realice el usuario en su ordenador con su copia del software. El cifrado que se hace en un servidor no es fiable. ¿Cómo podemos saber que no guardan una copia antes de cifrarla para luego entregársela a la NSA? Por lo tanto, uno tiene que hacer el cifrado en su propia máquina. Nuestro programa para hacerlo se llama GNU Privacy Guard o GnuPG.
- ¿Qué métodos de pago debemos utilizar para evitar ser rastreados?
-
Como regla general, paguemos en efectivo. En algunos casos particulares (facturas de los servicios públicos, billetes de avión), no es perjudicial pagar con un cheque o una tarjeta de crédito, ya que de todos modos estamos identificados en los registros correspondientes.
- ¿Por qué no pagar con bitcoins?
-
Bitcoin parece una solución a algunos problemas, pero no es anónimo. Necesitamos una forma de pago en la que el pagador permanezca en el anonimato. El beneficiario no tiene que ser anónimo necesariamente, pero tiene que ser posible, por ejemplo, pagar por acceder a una página web de forma anónima.
- ¿Es posible pagar de forma totalmente anónima?
-
Lo es, en teoría. Pero no digo que necesitemos un anonimato total, necesitamos anonimato para la persona que paga por acceder a una página web. No obstante, es aceptable que los gestores de la página no permanezcan en el anonimato cuando reciben ese dinero. Al fin y al cabo, queremos que paguen impuestos.
- ¿La privacidad ha muerto?
-
Las personas que lo creen están siendo derrotistas. O tal vez estén padeciendo un shock que los lleva a la desesperación. El hecho es que la privacidad tiene ahora más oportunidades que en las dos últimas décadas, porque ahora hay mucha gente que sabe que existe un problema y lo serio que es. Necesitamos instaurar en nuestras comunicaciones un nivel de privacidad suficiente para que un funcionario del Gobierno pueda hablar con un periodista sin ser descubierto. Ese es el nivel de privacidad que la sociedad definitivamente necesita si queremos mantener el control sobre lo que hace el Gobierno.
[1] Se refiere a la ley estadounidense llamada «PATRIOT Act». El nombre está formado por la palabra Act (ley, acto o acción) y la sigla que proviene de la frase Providing Appropriate Tools Required to Intercept and Obstruct Terrorism (proveer herramientas adecuadas para interceptar e impedir el terrorismo), término que también significa «patriota». Así, el nombre de esta ley se interpreta como «ley patriótica», o «ley del patriota». El autor se burla de ese significado añadiendo un espacio que divide la sigla en «PAT» (sobar, manosear) y «RIOT» (revuelta, rebelión).