Aunque no podamos derogar el estar en un ahi preciso, comprendemos que no nos vincula a el ningun lazo de pertenencia
pacificable en cuanto hogar, que podriamos ser en todos los otros de dicho ahi, es decir, que, existiendo, no pertenecemos entregadamente a ningun lugar y que semejante ser-en-ningun-lugar-particular es tambien, aporeticamente, lo que nos instala en un lugar.