Si bien la combinacion de ambos determina la calidad final, se han empleado unicamente atributos morfologicos cuantitativos para caracterizar la aptitud de una planta (
Mexal & Landis, 1990; Villar-Salvador, 2003) y numerosos autores han informado sobre la utilidad que proporcionan al momento de la toma de decisiones (Thompson, 1985; Toral, 1997; Birchler, Rose, Royo, & Pardos, 1998; Oliet, 2000; Prieto-Ruiz, Vera, & Merlin, 2003).